Alfonsina Storni, en un poema

Sábado, de la poeta Alfonsina Storni es una invitación a esperar un contacto entre la naturaleza, el tiempo y el disfrute.

Entre los libros que recuerdo haber leído una y otra vez, desde hace varios años, está Sábado de Alfonsina Storni, un poema que escribió en 1918, y que publicó como parte de su poemario El dulce daño, pero que en México fue editado como un pequeño libro por el Taller de Comunicación Gráfica y Secretaria de Cultura.

En el poema podemos ver la sutileza de una joven mujer y una escritora en crecimiento, el silencio junto con los blancos de la ilustración de Elena Odriozola, propuestas que hacen que los niños recreen, repitan, relean y busquen nuevas formas de entender al amor, pero sobre todo a la naturaleza.

Emociones etéreas, imágenes que evocan y celebran el contacto con lo que nos rodea; la tierra, las achiras, el agua, las diamelas, las garzas, el mármol, y la verja, esa reja que limita, pero que al mismo tiempo abre los horizontes.

La posibilidad de una espera, inquieta, abierta, relajada, en la que se respira, se aprecia y se palpa el paso del tiempo, de la vida y la mirada.

Editado por publicaciones de Conaculta –ahora Secretaría de Cultura–, y el Taller de Comunicación Gráfica, los dibujos de Odriozola en tonos pastel, trazos suaves, delicados como los del mismo personaje que recrea, hacen de este libro una aventura nueva para cada lector.

Sábado, ayuda a promover el gusto por la poesía, independientemente de la edad y el momento, ya que se genera una cofradía entre el que lee, el que escucha, el que ilustra, pero sobre todo con quien lo escribió: la poeta argentina Alfonsina Storni.

Categoría: Capicúa

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