Beber de golpe la vida: Café. Por Alejandro Pulido Cayón

Sea con café, charanda, vodka, cerveza o inocentes limonadas, nadie saldrá invicto tras la lectura de Café, de Thania López, donde las bebidas son como la vida, y hay quienes se beben la vida de golpe.

Fuerza y pasión. Adjetivos simples -hasta comunes- que definen una profunda exploración del alma. Búsqueda que se materializa en una serie de textos de vigor narrativo y malicia literaria. A través de “Café”, Thania López se revela como escritora que domina las palabras, las pone al servicio de la historia y nos sumerge de lleno en los mundos por ella concebidos, en cómo interpretan y enfrentan la vida sus personajes: con pasión, fuerza, astucia y, en ocasiones, poca esperanza.

Compuesto por siete narraciones, este libro retrata mujeres y hombres que viven en la frontera, caminan por la vida armados con erotismo, alcohol y, de pronto, una carga de violencia. Los habitantes de Café danzan con los estereotipos de lo femenino y lo masculino. Plantean formas de ser mujer que contravienen las buenas conciencias, lo políticamente correcto. Eso confiere a los cuentos un aire de denuncia, pero también de aceptación. En “La sangre que nos une”, por ejemplo, los inquilinos de un edificio adquieren mexicana universalidad con la normalización que hacen de una brutal golpiza a la protagonista. “Yo le digo que a mí no me gusta meterme en lo que no me importa”, remata la autora.

Categoría: Otras Letras