Sobre El Arte de la Guerra

El volumen de Sun Tzu es una de las obras canónicas de la literatura universal, considerado como el primer estudio conocido sobre estrategia militar. Con la autorización de Sexto Piso publicamos el texto introductorio de Damián Ortega, quien se encargó de ilustrar uno de los más importantes tratados de su clase.

Durante el invierno del 2006 tuve una residencia en Berlín. En aquel año, compré un lote de ladrillos antiguos y filmamos unas películas muy breves en 16 milímetros que mostraban composiciones en el suelo hechas con los tabiques que caían uno sobre otro en efecto dominó. El choque entre los ladrillos generaba un sonido continuo a partir del golpe entre unos y otros que de alguna manera recordaba el fluir del agua o una descarga eléctrica que se desplaza en segundos de un lado a otro. La pieza y las composiciones hacían referencia a los nueve emplazamientos que describe Sun Tzu en este libro. Leer El arte de la guerra me permitió entender el espacio físico no como un simple terreno, sino como un espacio marcado por la circulación, los flujos de energía, los intercambios civiles en materia e información. El terreno es un espacio en transformación y mutación continua. El territorio puede ser el mismo pero son las situaciones las que hacen las variables y generan los elementos contingentes. La sucesión de eventos es aquello que determina la importancia, la función o el significado de un terreno o un territorio. En el capítulo «Nueve tipos de terreno» se encuentran fotos fijas de esa obra, el resto de las imágenes que se presentan fueron realizadas para este libro varios años después. Difícilmente se puede decir que se trata de un libro ilustrado. Lo que hice fue trabajar en una lectura subjetiva paralela al texto, generando vínculos entre los trastornos naturales geológicos, y las ideas y los tipos de batallas que el autor describe y él mismo relaciona en un ejercicio de contemplación de la naturaleza . Mi trabajo fue hacer pequeñas maquetas de cerámica de terrenos y paisajes naturales. Las referencias las encontré en un libro infantil de Geología. Mi intención era encontrar similitudes entre este texto y el Tao, como la fuerza del vacío contra el sólido, y la no acción contra la voluntad productiva y la manipulación de la materia. 12 La arcilla nos permite contemplar y documentar el proceso de los estados temporales de la materia. En su estado crudo, líquido, también como un cuero, por último, rígido como un hueso. Las imágenes en este libro nos muestran una batalla diferente, donde la arcilla sufre de una transformación, de la masa amorfa al sometimiento que le aplican las manos que la amasan, la cortan en cachitos, la soban y la embarran; le dan forma, la meten al fuego, y le queman las patas. Todos los pasos necesarios que la técnica nos permite dar para imponer nuestra voluntad sobre los objetos.

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Categoría: Letras Invitadas

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