Alberto Chimal, el tecnólogo de la palabra

Su interés por las tecnologías y su relación con la literatura, la creación y la lectura lo ha llevado a ser de los escritores mexicanos más activos en Twitter, pero también a aprovechar otras herramientas o formatos para promover el acercamiento a la palabra.

Bueno… es tal el interés de Alberto Chimal por las herramientas tecnológicas que no sólo tiene cuentas en las redes sociales más conocidas, sino incluso explora otras que no son tan del conocimiento cotidiano, como una aplicación llamada ASKfm, cuyo objetivo es muy simple: se trata de hacer preguntas y esperar la respuesta.

Y es que Alberto es un creador sin temores. Su pasión es la escritura, incluso en géneros que enfrentan cierto menosprecio de la crítica –como la ciencia ficción o la literatura de horror–, y no se preocupa tanto por el medio de transmisión: puede ser en impreso o en digital, o a través de Twitter, lo más importante es que Las Historias –como se llama su página personal, www.lashistorias.com.mx– llegue al mayor número de lectores.

Incluso, para el escritor mexicano ese tipo de discusión ya está superada, lo que está en entredicho en la actualidad podría ser la necesidad de respetar al canal tradicional o las formas tradicionales de publicación, “lo cual es un asunto de lo más espinoso, sobre todo para aquellos que nos dedicamos de manera más o menos profesional a esta cuestión”.

El gran problema, ha reflexionado Chimal, es que las formas de publicación en medios electrónicos, sobre todo aquellos que no están vinculados con los grupos editoriales, conllevan una libertad mayor y, sobre todo, “facilitan una precarización del trabajo de la escritura, como se han vuelto más precarias muchas otras formas de trabajo a lo largo de las últimas décadas”.

Alberto Chimal

La creación en medios digitales

Uno de los ejemplos más importantes de sus esfuerzos se puede encontrar en 83 novelas y El viajero del tiempo, ambas de 2011, y El gato del viajero del tiempo (2014), e Historia siniestra (2015), proyectos generados en @albertochimal, “entonces aparecieron entre muchas otras notas: igual intentos de cuento, que enlaces o conversaciones, y fueron leídas por quien seguía mi cuenta y estaba en línea cuando las fui publicando”, cuenta Alberto Chimal en Las Historias.

En estos días que se discute la escritura en Twitter, algunas personas desprecian todo lo que se escribe allá comparándolo con lo que pueden hallar en un libro impreso. La comparación me parece injusta porque ninguna cuenta de Twitter es una obra ‘terminada’ en el sentido tradicional: por el contrario, es un espacio virtual que puede servir como laboratorio de escritura literaria (y esto, en todo caso, no es siquiera una obligación impuesta por el medio sino una elección). Twitter sirve para intentar y equivocarse, para lanzar versiones diversas de una idea o argumento a posibles lectores, para interactuar con ellos y modificar o añadir o descartar”, anota el escritor.

Algunos de los volúmenes se pueden descargar de manera gratuita en la página de Alberto Chimal, con lo que se demuestra que uno de sus objetivos es la circulación de la palabra y de las historias, aunque al mismo tiempo se ha dado tiempo para reflexionar acerca de la manera en que deben ser calificadas en nuestro tiempo, convencido de que tratar de juzgar los textos o las creaciones que aparecen en las plataformas digitales a partir de la reglamentación de los medios tradicionales, “no tiene mucho sentido”.

“Algunas sí tratan de insertarse en estos esquemas convencionales de escritura y de lectura, con lo que tenemos best sellers que aparecen en una plataforma digital y luego pasan a libros impresos; otras prácticas de escritura que no salen de ese punto de partida ni llegan a ese destino, son las que me parecen más interesantes, aunque también son lo más movedizo, lo más inexplorado.”

Libros Chimal

                                                                           WWW.LASHISTORIAS.COM.MX

 La permanente discusión

A finales de abril, se llevó a cabo el segundo Festival de Escritura Digital #EDG17, actividad organizada por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), uno de sus objetivos primordiales fue conocer los alcances y el potencial creativo de las redes sociales y las plataformas digitales, en cuya estructuración jugó un papel muy especial Alberto Chimal.

Todo ello le ha permitido reflexionar sobre un tema que pareciera estar viejo en las discusiones, pero que no terminan por tener bases más firmes: se dice que las nuevas generaciones están leyendo más de lo que leían sus padres y muchas de esas lecturas se dan en medios digitales, aun cuando no sea el tipo de escritura al que los pedagogos o los escritores les gustaría más: no responde al canon de los libros impresos.

“Hay un mayor involucramiento de las nuevas generaciones en todas estas publicaciones y parte de eso sí pasa por las posibilidades y el alcance de lo literario. Hay mucho de desconfianza, de resistencia, a estos cambios que se están dando, lo que me parece muy natural; además, varios de los cambios que se están dando pueden implicar la amenaza de obsolescencia, de irrelevancia para muchas prácticas de la escritura.”

Y todas estas exploraciones teóricas y prácticas las lleva a cabo Alberto Chimal sin hacer a un lado su presencia en el ámbito de los libros tradicionales, los impresos, con títulos como La tienda de los sueños, Los atacantes, La torre y el jardín, o El viajero del tiempo, por mencionar sólo a algunos de las publicaciones en las que ha trabajado en casi dos décadas de escritura literaria.

http://www.periscopeizle.net/albertochimal/1gqxvqOBwreJB

Categoría: Lector en tránsito

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