Un anfibio que ha cambiado el periodismo

Cristian Alarcón es uno de los cronistas más visionarios de América Latina en la actualidad, dirige la revista Anfibia y la red de periodistas judiciales Cosecha Roja, que también es un medio de comunicación; ha creado un estilo de periodismo que deambula entre la investigación y la narrativa más pura.

Cristian Alarcón es un ser anfibio en toda la extensión de la palabra, un periodista sin fronteras. El cronista nacido en Chile en 1970, radica en Argentina desde 1975. Allí ha hecho carrera y ha forjado un estilo propio de entrecruzamientos que va del testimonio de realidades duras al puro periodismo narrativo.

Es un periodista incansable. Dirige desde 2012 la revista Anfibia que edita la Universidad Nacional de San Martín; y desde 2010 está al frente de Cosecha Roja, la Red de periodismo judicial de América Latina. Es maestro de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y es profesor titular en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata y director del posgrado en Periodismo Cultural.

Su estilo ha marcado un punto de quiebre en el periodismo latinoamericano, lo confirman sus dos libros de no ficción Cuando me muera quiero que me toquen cumbia y Si me querés, quereme transa. También ese estilo tan “alarconiano” está presente en la antología Un mar de castillos peronistas, donde reunión las mejores crónicas publicadas en la revista argentina Debate.                                                                                                     Cuando me muera Si me querés

Esa labor al frente de publicaciones y redes de periodistas pero también el ejercicio del periodismo cotidiano le lleva a señalar con certeza que su trabajo como editor “es ayudar a esos jóvenes cronistas latinoamericanos a templar la voz”.

El periodista que ha sido profesor visitante por el Lozano Long Institute of Latin American Studies de la Universidad de Austin, Texas y dirige el grupo de Investigación del Instituto Jóvenes, Violencia y Adicciones de la Provincia de Buenos Aires, asegura que desde Anfibia han entrado en sintonía con algunos medios que se han atrevido a cambiar el periodismo narrativo, como Gatopardo y Etiqueta Negra.

Ese estilo sin fronteras lo ha desarrollado plenamente en Anfibia, la revista digital de crónicas, ensayos y relatos de no ficción que trabaja con el rigor de la investigación periodística y las herramientas de la literatura, pero propone una alianza entre la academia y el periodismo con la intención de generar pensamiento y nuevas lecturas de lo contemporáneo.

Dice que desde hace muchos años intenta establecer un puente, un diálogo entre la narrativa y la academia, que son dos zonas del conocimiento que han estado divorciadas por prejuicios mutuos.

“Anfibia entonces es el resultado de ese proceso que tuvo muchas idas y vueltas; así escribí el libro Si me querés, quereme transa, sobre los narcotraficantes peruanos que se pelearon por las zonas de control del narcotráfico en Buenos Aires…  estaba haciendo mis propias praxis en la escritura: buscar en las fuentes, en la teoría, en los análisis académicos, dar visiones, hacer preguntas, plantear nuevos enfoques para alimentar mi narrativa”, dice Alarcón.       Anfibia

La definición dada por la propia Anfibia parece sencilla: “Anfibia es una revista digital de crónicas y relatos de no ficción”; sin embargo, su propuesta es mucho más ambiciosa: propone un viaje literario sobre América Latina con el mayor rigor periodístico e investigativo, siempre desde los nuevos relatos de la contemporaneidad; desde el cruce del periodismo y la academia.

Esa revista digital nació con la conciencia que hay muchos lazos comunes, necesarios y fraternales entre el nuevo periodismo, es decir la crónica, y los estudios y teorías académicas. La propuesta de Anfibia es lograr que un cronista dialogue con un académico y juntos planteen una reflexión sobre determinado territorio, y ciertos sujetos o conflictos sociales y culturales.

Anfibia ha sorteado la realidad; ha demostrado que ni la academia está tan separada de la crónica, ni la no ficción debe estar desconectada de los estudios y teorías académicas. Los académicos han encontrado en la alianza con un narrador un aprendizaje de la escritura narrativa, pues el conocimiento no puede estar enlatado ni conservado en los anaqueles”, señala Cristian Alarcón.

El periodista que coordina el programa 5 Sentidos de la FNPI, que busca fortalecer el cubrimiento de derechos humanos en América Latina y brindar mecanismos para narrar historias de género, discriminación, conflicto social y acceso a la justicia a través de las herramientas digitales, no abandona otros proyectos.             Cosecha roja

Desde 2010 dirige Cosecha Roja que es un medio de comunicación que propone pensar la violencia y la seguridad desde una perspectiva amplia, con una visión donde prevalecen los derechos humanos y la igualdad de género; pero es además una red de intercambio y formación de periodistas judiciales de América Latina, porque si algo le interesa en todo lo que hace es compartir la experiencia a través de talleres.

Categoría: Historias de cronistas

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